UN CURSO DE MILAGROS. CAPÍTULO 1

La mente que sirve al espíritu es invulnerable.

El espíritu es amor. 

No sufras si te equivocas. 
Si te descubres una y otra vez sirviendo a la voz del ego.
Respira, descansa.
Sabes que eres amor. 
Mira a tu interior. Una y otra vez. 
Respira, descansa. 
Pon tu mente al servicio del amor.

No nos enseñaron a poner nuestra mente al servicio del amor. 
Así que tenemos que olvidar lo que aprendimos.
Nos enseñaron a poner nuestra mente al servicio de 
otros intereses, que no eran los nuestros. 

Al servicio del "que dirán", de "a Dios rogando y con el mazo dando", 
"de más vale pájaro en mano que ciento volando", de las "buenas notas",
 "los buenos ingresos" y "familia de bien".

Yo prefiero mil pájaros volando que asustar uno entre mis manos.
Quiero ser yo misma despreocupada de lo que opinen los demás.
Quiero mirar en mi interior y descubrir que soy amor.
Quiero poner mi mente al servicio de ese amor.

Respiro, descanso. Soy invulnerable.

Escrito por María

Comentarios

Entradas populares de este blog

LLENAR MI VACÍO

RINCÓN LITERARIO. ESCUELA DE ESCRITURA II. CLAVES DE LA TÉCNICA NARRATIVA CON EDUARDO JORDÁ

CÓMO ELEGIR UNA PAREJA DE ALMA, POR CLARISSA PINKOLA ESTÉS