CREENCIAS, DECISIONES Y HORIZONTES DESPEJADOS
Moverse por creencias puede conllevar en algún momento que tus creencias y la realidad choquen frontalmente y te resulte difícil ser fiel a ti mismo. ¿Entiendes lo que quiero decir? Puedo poner múltiples ejemplos de este hecho, ya que en la casa donde me crié los patrones de conducta estaban bien situados sobre ejes de coordenadas de determinadas creencias. Salir de esos patrones , aunque la realidad lo exigiese, implicaba graves tempestades emocionales. En algún momento de nuestra vida, todos los miembros de mi familia tuvimos el deseo de hacer algo pero nuestras creencias (limitantes) nos lo impidieron, por lo que nos traicionamos a nosotros mismos. Con el tiempo se abrieron nuevos horizontes y aprendí que podía sustituir mis creencias por decisiones aquí y ahora. Así que en lugar del famoso "mi religión me lo prohibe" (es un decir), ante una situación determinada tomaba un camino u otro según lo sentía mi intuición, mi corazón, mi razonamiento o cualquier otra herramien...