Este otoño me pilla algo triste y afrontando cambios importantes en mi vida. Cuesta mantener el tipo a todas horas, así que me dejo sentir y sentir y recibo lo que me llega. Respiro y suelto cien veces al día o más. Quisiera tenerlo tan fácil como los árboles, que se desprenden con facilidad de lo que ya no les sirve. Sé que hay muchas formas distintas de ver las cosas, todas las cosas, y quiero elegir, una vez más, la que más paz me traiga. Cuestiono mis pensamientos, como Byron Katie me ha enseñado. si hay alguno que me escuece en el alma me pregunto: ¿Eso que piensas es verdad? ¿Qué te hace sentir pensar así? ¿Quién serías tú sin ese pensamiento? Y así con todo lo que duele, hasta que ya molesta. Vuelvo a centrarme en el momento presente, en mis sensaciones, en percibir sin juzgar. No es fácil, me decís... Ya lo sé. Yo llevo en ello mucho tiempo, pero el otro camino, el de sufrir porque sí me parece aún más complicado. Entonces, ¿por qué voy a elegir lo que más inf...