UN CURSO DE MILAGROS. CAPÍTULO 1


Si una mente percibe sin amor, 

percibe tan sólo un armazón vacío


 y no se da cuenta del espíritu 

que mora dentro.






Percibo sin amor cuando sólo veo el aspecto externo y además busco fallos.  Percibo un armazón vacío cuando miro a un animal, una planta o un paisaje y no veo el espíritu que los habita y que merece mi respeto. Percibo sin amor cuando generalizo, clasifico y etiqueto a la gente, despersonalizándola, deshumanizándola, robándoles el espíritu.

Saber que todos somos uno. La primera mirada de amor hacia mí misma. Respeto hacia el espíritu que me habita. Luego, aprender a mirar a los demás.

Escrito por María


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