UN CURSO DE MILAGROS. CAPÍTULO 1
La mente que sirve al espíritu es invulnerable. El espíritu es amor. No sufras si te equivocas. Si te descubres una y otra vez sirviendo a la voz del ego. Respira, descansa. Sabes que eres amor. Mira a tu interior. Una y otra vez. Respira, descansa. Pon tu mente al servicio del amor. No nos enseñaron a poner nuestra mente al servicio del amor. Así que tenemos que olvidar lo que aprendimos. Nos enseñaron a poner nuestra mente al servicio de otros intereses, que no eran los nuestros. Al servicio del "que dirán", de "a Dios rogando y con el mazo dando", "de más vale pájaro en mano que ciento volando", de las "buenas notas", "los buenos ingresos" y "familia de bien". Yo prefiero mil pájaros volando que asustar uno entre mis manos. Quiero ser yo misma despreocupada de lo que opinen los demás. Quiero mirar en mi interior y descubrir que soy amor. Quiero poner mi mente al ser...