1- Elige a alguien como si fueras ciego. Cierra los ojos y observa qué puedes sentir de esa persona, de su gentileza, su lealtad, su comprensión, su devoción, su habilidad para ocuparse de ti, su habilidad para cuidar de sí mismo como un ser independiente. En nuestra cultura nos basamos mucho en lo que vemos con nuestros ojos externos. Pero cuando miramos al objeto de nuestro amor, es mucho más importante lo que vemos con los ojos cerrados. 2- Elige a alguien que tenga la habilidad de aprender. Si hay algo que verdaderamente hace diferencia entre un amante para toda la vida y uno fugaz, es una persona que tenga la habilidad de aprender. Dice el refrán “el ignorante es poco tolerante”. Aquellos que no pueden aprender cosas nuevas, ver las cosas a la luz de lo nuevo, ser curiosos acerca del mundo y de cómo funcionan las cosas o las personas, a menudo se cierran y dicen. “No, esto tiene que ser así, de este modo” y para una relación de toda la vida es mejor estar con alguien que se abra y...
La mejor forma de saber si estamos siendo asertivos es definir qué no es la asertividad. Si dibujas una línea recta y colocas en el centro la palabra asertividad, podemos empezar a ver las diferencias con otras actitudes comunicativas: la inhibición o pasividad y la agresividad. La inhibición o pasividad: Las personas inhibidas o pasivas no expresan adecuadamente lo que sienten y quieren. Quizás porque no se atreven, quizás porque esperan que el resto del mundo adivine sus pensamientos. Les cuesta decir "no" y se sienten culpables fácilmente si no satisfacen los deseos de los demás. Si tienes miedo a ofender a los otros es fácil que los demás se impongan sobre ti y que poco a poco te vayas olvidando de quién eres, sacrificando tu vida y tus propios intereses en favor de lo quieren los demás. Vamos a realizar un pequeño ejercicio de consciencia: ¿Te sientes incómod@ al relacionarte con otras personas? ¿Evitas el contacto ocular? ¿Te tiembla la voz ...
"Los milagros desvanecen las ilusiones que albergas acerca de ti mismo y perciben la luz en ti." ¿Y cuáles son esas ilusiones? Por ejemplo, pensar que no vales, que no eres digno o digna. No darte cuenta de que ya lo tienes todo. vivir con sensación de carencia. Sufrir sin necesidad, añadir más dolor al dolor. Resistirte a la realidad, no valorar lo que tienes en cada momento. Sentirte culpable por el pasado, por el presente, por el futuro. Olvidar que eres inocente y que lo hiciste lo mejor que pudiste. Y que no pudo ser de otra manera. El milagro disuelve estas ilusiones y te ayuda a percibir la luz en ti. Y así como la percibas en ti, la percibirás en los otros. (Escrito por María)
Gracias a ti María por regalarnos esos momentos intensos. Estoy deseando que hagas otro. Para mi fue maravilloso! Un abrazo muy fuerte. Lupe
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