ASUMIR LOS ERRORES: APRENDER DEL CLOWN
En los talleres casi siempre hacemos alguna dinámica que nos ayude a cambiar la perspectiva o el punto de vista con que vemos o pensamos las cosas. Hoy quiero aportar el punto de vista del clown ante los errores. Un pensamiento que a menudo nos acompaña es el de la necesidad de ser perfectos, de hacer las cosas correctamente, de quedar bien ante los demás y ante nosotros mismos. Esta necesidad puede llegar a ser tan acuciante que llegamos a vivir los errores como fracasos, con vergüenza y un gran sentimiento de hacer el ridículo. Y, en realidad, ¿qué es hacer el ridículo? No es algo objetivo como comer y dormir. Más bien es algo que ocurre si nosotros lo permitimos, depende de nuestra manera de pensar y de la gentileza con la que nos tratemos. Por ejemplo, un resbalón en la calle puede hacernos sentir vergüenza-además del posible dolor físico- o en cambio hacernos a nosotros mismos más gracia que a nadie y provocar nuestra sonrisa y hasta la risa, sin el menor asomo de sentimiento d...