RISA Y SALUD (II)
Si soy yo con mis propios pensamientos quien se perturba (¡qué capacidad tenemos de meternos miedo a nosotros mismos!) o se proporciona calma, en el tema concreto de la enfermedad seguro que hay mucho que podamos hacer. Podemos empezar por intentar mantener un estado de ánimo sereno y alegre, acompañandonos de gente positiva y actividades que nos recarguen las pilas, que nos llenen de energía. No tomarnos la enfermedad demasiado en serio. Sí, puede ser terrible estar enfermo y cuando a uno le toca, es duro de asimilar. Pero en el fondo son situaciones que si las sabemos aprovechar nos darán la oportunidad de crecer y aprender a trabajar por la salud, tanto física como mental. ¿Podemos reírnos de lo que nos duele? Al principio parece difícil, pero hay formas de hacerlo y hay gente que ha salido adelante de situaciones muy duras. Sonríe, aunque no te apetezca. En el momento en que sonríes todo tu cuerpo responde. Cambia tus pensamientos pesimistas y elige otros más esperanzado...