Cambiar de perspectiva: utiliza la imaginación
Una opción más para cambiar de perspectiva y evitar que nos roben la sonrisa es utilizar la imaginación . Utilizar la imaginación para crear en nuestras mentes escenas absurdas que nos hagan reír o por lo menos que quiten algo de seriedad al asunto que nos ocupa. He leído en algún sitio la sugerencia de imaginar al crispado compañero de trabajo vestido sólo con ropa interior de colores chirriantes y a ser posible de lunares. Cualquier imagen divertida y exageradamente absurda nos ayuda a distraernos y evita que nos tomemos las cosas personalmente. Otra opción tomar la posición del observador, que puede hasta llegar a observarnos a nosotros mismos cuando actuamos de modo irracional o excesivamente pasional. El observador es la persona que presencia una película o una obra de teatro sin implicarse. Verá por tanto el conflicto que surge a su alrededor sin sufrir por ello, observando desde la distancia pero sin dejarse llevar por la pasión y sin tomarse las cosas...